La variedad de avellana cultivada en Piamonte es la tonda gentile trilobata, cuya producción se concentra en las provincias de Cúneo, Asti y Alessandria, en una zona comprendida entre las colinas de Langas, Roero y Monferrato.

La denominación IGP garantiza a los usuarios y a los consumidores la calidad y autenticidad del producto.

La “Nocciola Piemonte IGP.”, es particularmente apreciada por la industria de la confitería por sus parámetros cualitativos, entre los que destacamos:

  • forma esferoidal de la semilla
  • gusto y aroma excelentes tras su tostadura
  • gran facilidad de mondadura
  • alto grado de conservación

Gracias a estas cualidades, la Nocciola Piemonte es universalmente conocida como la mejor avellana del mundo.

El avellano, ampliamente extendido en todas las regiones templadas del hemisferio boreal, fue uno de los primeros frutales utilizados y cultivados por el humano, representado ya para las primeras poblaciones nómadas una importante fuente de energía.

De hecho, la avellana, además de contar con un significativo contenido de aminoácidos esenciales y de vitamina E, resulta particularmente rica en lípidos, con una aportación calórica de 700 Kcal por 100 g de avellanas secas.

En particular, su fracción lipídica está constituida en más de un 40% por ácidos grasos monoinsaturados (como el ácido oleico) y presenta una mayor relación monoinsaturados/poliinsaturados con respecto al resto de los frutos secos.

Recientes estudios parecen demostrar los efectos positivos para la salud humana de un consumo regular de avellanas.

Efectivamente, está confirmado que una dieta rica en ácido oleico (el mismo ácido graso presente en el aceite de oliva extra virgen) permite mantener en la sangre los niveles del llamado “colesterol malo” bajos así como de aumentar los niveles del “colesterol bueno” que, con su acción protectora sobre las membranas celulares, constituye una importante defensa contra las patologías vasculares.

Por otra parte, gracias a su elevada cantidad de tocoferoles, entre los que se encuentran la vitamina E, la avellana proporciona una aportación notable de agentes antioxidantes ralentizando el envejecimiento de los tejidos.

La composición quimicofísica del aceite de avellana, muy similar a la del aceite de oliva extravirgen, confirma, por tanto, las nobles propiedades nutricionales de este fruto.

En particular, la avellana de Piamonte, Nocciola Piemonte, distinguiéndose del resto de las variedades italianas y extranjeras por su alto contenido de aceite (aproximadamente el 70%), se demuestra un alimento preciado y de calidad, capaz de satisfacer no solo la exigencias en términos de gusto sino también las necesidades de un consumidor cada vez más atento a los aspectos nutricionales y de salud de los productos alimentarios.

La producción de avellanas piamontesa resulta casi totalmente absorbida por la industria confitera, en la que el uso de este fruto exalta las especialidades típicas del territorio.

En todo caso, la Nocciola Piemonte IGP encuentra su máxima exaltación en su encuentro con el chocolate.

Desde cuando un emprendedor chocolatero de Turín supo reconocer la potencialidad de la avellana y preparó la primera receta de la gianduja, el aroma y las propiedades organolépticas del fruto piamontés se expresan de modo óptimo en su unión con el exótico cacao.

El chocolate con las avellanas, en crema o enteras, ha pasado a convertirse, de especialidad regional a símbolo de buen gusto más allá de las fronteras: es un emblema de singular unicidad que la industria confitera italiana propone al mercado mundial como exquisito ejemplo de su secular cultura.

https://www.nocciolapiemonte.it/es/