Ingredientes

(2 personas)

  • 250 gramos de espaguetis (o pasta fresca o seca al gusto)
  • 8 tomates conservados en aceite
  • 6 dientes de ajo
  • 3 cucharadas del agua
  • de cocción de la pasta
  • 10 gambas medianas (pueden ser langostinos o gambitas, en este caso serían unos 100 gramos)
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 o 2 guindillas rojas, peperoncino o cayena
  • Sal

Descripción

La base de este plato es el clásico italiano conocido como aglio, olio e peperoncino (ajo, aceite y guindilla), tres elementos fáciles de encontrar en cualquier despensa mediterránea. Podríamos definirla como una de esas preparaciones de lo más espartanas, sí, pero que si se hacen con un aceite bueno y algún extra (para mí, un poco de parmesano es suficiente), me gustan más que muchos platos elaboradísimos.
En este caso el tuneo es a base de tomate seco y gambas, y al usar unos espaguetis frescos (con una textura un poco más porosa que los secos) conseguiremos que el aceite se integre perfectamente con la pasta.

Preparación

Calentar abundante agua con sal y cocer la pasta según las instrucciones del fabricante. Idealmente, la pasta debe estar hecha en el momento en que terminamos el cuarto punto, para no tener que pasarla por agua fría, ponerle aceite o cualquier otra cosa que altere su textura.
Pelar y filetear los dientes de ajo. Freírlos en una sartén a fuego muy suave con el aceite de oliva y la guindilla.
Cuando casi están, añadir las gambas, saltear durante 1 minuto justo y añadir el tomate. Justo antes de poner el tomate seco es un buen momento para retirar las guindillas, así evitamos el posterior e indeseable momento «ruleta rusa».
Añadir la pasta recién escurrida a la sartén, junto con tres cucharadas del agua de cocer la pasta. Dar vueltas al conjunto en la sartén un par de minutos, a fuego medio, para integrar los sabores. Esperar a que esté tibio para meter el plato en la tartera.